jueves, 26 de febrero de 2009

Desde el montículo




Siguiendo el hilo del post anterior, sigo encumbrado en lo alto del montículo observando lo que sucede en los valles económicos y sociales de este país.

En mi asistencia al foro de ACAV en el que intervino Leopoldo Abadía, haciendo una exposición acerca de la crisis NINJA, quede perplejo de la facilidad en la que relata una particular visión de lo sucedido, con una exposición entendible para público no experto.

Yo no soy economista, ni tengo nociones de ello, pero vivo en esta sociedad para bien y para mal, lo que en ella sucede nos afecta a todos aunque no vivamos directamente el acoso del paro o la precariedad económica, pero basta mirar a tu alrededor para ver lo que esta ocurriendo.

La sociedad espera soluciones de sus gobernantes, en esta “sociedad del bienestar” hemos ido cediendo parcelas a los gobernantes confiando en que “ellos” resolverán nuestros problemas.

Los únicos que podemos hacer frente a la crisis, somos los ciudadanos con las aportaciones de proximidad, en valores, actitudes, responsabilidad, y sentido común.

Las actitudes, se relegan al modelo económico que aplicamos en el seno de la familia que ve mermada su capacidad de ingresos, se ajustan automáticamente los ingresos y gastos, es época de seleccionar y priorizar, la alegría reinante hasta hace escasamente seis meses se ha terminado, “ya no somos ricos” de hecho nunca lo fuimos, pero vivíamos como si tal.

Se percibe un retroceso en el consumo, lógico por otra parte, ir al súper y llenar el carro de la compra con artículos superfluos, ha terminado, se compra lo necesario.

Cambiar el vehículo motivado por un anuncio o la recomendación de un amigo, si no es necesario tendrá que esperar, la reforma de la casa, también puede esperar, el fondo de armario esta lleno, con lo cual ir a la moda dejara de ser un modelo social.

Así podríamos seguir con una infinidad de actos que se suceden día a día, y que algunas familias ya han visto mejorada su economía, solo en base a racionalizar e optimizar sus recursos.

Pues esto es lo que debe ser, gastar en lo necesario e imprescindible no engordando la lista de imprescindible si la economía no lo permite.

Las empresas, suelen “limpiar” presupuestos cada año de suscripciones, sponsorizaciones etc. consiguiendo un capital adicional, sin tener transacción alguna.

Comprar cerca del domicilio, aunque los precios de los productos sean sustancialmente superiores que en las grandes superficies, es mas económico, ya que evita desplazarse, ganara en calidad y atención, además de beneficiar directamente a la economía de un vecino, con ello no estoy promulgando que se deje de comprar en las grandes superficies, sencillamente estoy diciendo que de vez en cuando hay que volver al barrio, a la aldea, a los inicios, a lo básico.

Esta sociedad no puede vivir constantemente, en cafeterías, restaurantes, salas de espera, viajando, hoteles, etc.

La distancia entre una clase muy rica y la mas pobre se había acortado sustancialmente, en principio es orgullo de cualquier gobernante, ver como sus ciudadanos alcanzan niveles superiores, pero no estábamos preparados para ello, al menos para regresar de donde muchos no deberíamos haber salido nunca, mucho menos con la facilidad que se hizo, esta crisis ha puesto de manifiesto la desaparición de algunos valores como esfuerzo, responsabilidad, compromiso, fidelidad, etc.

Recuperar la economía es cuestión de tiempo y ajustes en los mercados, las aguas han de volver a sus cauces, cuando estas están encauzadas, la capacidad del caudal es limitado, cuando hay excesos se producen desbordamientos.

En la actual cultura de “lo quiero ahora” que nos han facilitado las nuevas tecnologías, también se han llevado otro valor, la paciencia, deberemos recuperarlo
Si se saliera de esta situación en un relativo espacio corto en el tiempo, no habría servido de nada, tenemos una tendencia muy acentuada para olvidar de forma muy rápida, se vive con mucha prisa.

Es un momento ideal, para hacer cambios, que algunos llamaran “innovación”, me da igual como se acabe llamando, lo importante es que la sociedad asimile el estado real, se detenga un instante y tome decisiones que el individuo pueda manejar, ya no nos sirve “que lo hagan ellos” (clase política) ni saben hacerlo ni pueden hacerlo, y tengo mis dudas en el caso que fuera posible, si querrían hacerlo, están demasiado ocupados en “sus cosas” mientras proclaman que lo hacen en beneficio nuestro.

Una sociedad por evolucionada que este, siempre será la suma de esfuerzos individuales, esto sigue siendo valido, y solo entendiendo este mínimo concepto, podremos afrontar la salida individual de esta situación, que sumando, será la del país o sociedad, pero ha de constar con los atributos de valores necesarios, paciencia, esfuerzo, sacrificio, voluntad.

Como veis no hablo de dinero, hablo de valores, moneda escasa en estos últimos años, pero la única que siempre valió para afrontar retos y hacer que las sociedades evolucionaran, aunque fuera en direcciones erróneas.

Si aplicamos estos conocimientos constantemente, detectaremos también a los nuevos “trileros” que sucederán sin lugar a duda a los que acaban de escapar, pero si nos dejamos llevar nuevamente por la cultura de “lo fácil” volveremos a tener otra crisis sin haber salido de esta.

De nosotros, los individuos depende salir con éxito de esta situación, suerte a todos.

miércoles, 18 de febrero de 2009

“Ni un deuro”




Desde que conocí la noticia de las intenciones de un grupo de empresarios e instituciones con origen en Catalunya se había propuesto hacerse con la compañía aérea Spanair, no he dejado de darle vueltas, y mas cuando esta mañana en las noticias se anunciaba a modo de titular que se harán suscripciones populares de montantes diminutos para apoyar la causa (de unos pocos con el dinero de todos).

La primera pregunta que me viene en mente es la siguiente, ¿necesitamos como país (Catalunya) una compañía aérea?, (en el caso de que alguien quisiera utilizar las esencias sensibilizadoras nacionalistas) me temo que la respuesta es no y menos con capital semi-publico, hay otras prioridades en la sociedad.

Si los empresarios sectoriales no han invertido en una aerolínea, tendrán sus razones, sean de estrategia, enclave, viabilidad o económicas, tal vez el mercado este bien servido con la oferta existente.

Si intento encontrar respuestas como una necesidad del sector de los tour operadores y agencias de viajes, el resultado que aparece es el siguiente, es un sector (el nuestro) a diferencia del británico o alemán (mercados muy superiores en cantidad de clientes potenciales) que si basaron en sus inicios su estrategia en el transporte, deshaciéndose del mismo en crisis anteriores, hoy se nutren de las compañías externas existentes para transportar a sus clientes
en este país, (España) salvo dos operadores que en sus portafolios incluyen compañía aérea propia, los demás cubren sus necesidades con las diferentes compañías aéreas europeas mediante acuerdos puntuales, con lo que no justifica desde el punto de vista empresarial la necesidad de generar una actividad de dudoso retorno de la inversión.

Este es solo un punto de vista muy particular, sin fundamentos ni datos como para que se confunda con un análisis, me baso en lo que leo en prensa y comentarios al respecto, por lo que sugiero que no se le de rigor a lo aquí expuesto.

Si los empresarios, no se han atrevido a ello, (los que lo intentaron ya están fuera del mercado), el sector de la tour operación tampoco necesita de estos servicios, y el País (Cataluña) no esta en condiciones de permitirse este lujo, sigo sin entender el porque.

A punto de inaugurar la nueva terminal, las cifras que esta mañana daban del tráfico del aeropuerto del Prat del año anterior es de una caída del 21%, y esto es mucha gente.

Habida cuenta de la desafección que la sociedad tiene en las instituciones políticas, empresariales, sociales, es tan evidente, me temo que no conseguirán levantar el vuelo, aunque en mi titular digo que ni un “Deuro”, si las cámaras de comercio patronatos e instituciones varias forman parte del accionariado, acabare aportando mi “Deuro” muy a mi pesar.


Un buen amigo me pidió opinión al respecto con la condición que fuese breve (me conoce bien y sabe que me suelo andar por las ramas), pero esta vez le hice caso, mi respuesta fue la siguiente.

“Encontrarse un botón, no justifica hacerse un traje”

sábado, 7 de febrero de 2009

Los anuncios me ponen…..




Viendo la televisión, en el periodo de anuncios (que son mayoritarios) se proyecta el nuevo spot de una compañía aerea.

Se me dispara la adrenalina, en medio de la relajación soporífera de
una tarde de sábado en la “hora siestera”, en cuanto aparece el spot, con los actores ciñéndose un cinturón en diversas ciudades del planeta, para anunciarnos al final que los precios de esta compañía haciendo un gesto poco habitual, serán equiparables a cualquier compañía low cost.

Una vez mas, los directivos han apostado después de largas horas de debate (supongo) por lo mas difícil a la hora de ajustar (precios/mercado-posicionamiento/marca) con el fin de recuperar los clientes perdidos en la ultima batalla interna.

Es curioso en los tiempos que corren seguir pensando que los usuarios/ clientes/pacientes somos una manada aborregada y dirigible que reaccionara favorablemente a la primera llamada de socorro, mediante la atractiva zanahoria del precio (aunque siempre los hay que pican).

¿Acaso piensan que los afectados por los últimos retrasos, cancelaciones, desvíos, anulación de líneas en beneficio de empresas subsidiadas etc., cae en saco roto?, jamás en la vida las demás compañías entre ellas una de forma especial (RENFE) llegara a agradecerles la ingente suma de clientes que les ha transferido gratuitamente.

Creo que piensan que los clientes no tenemos memoria, ante las necesidades, eso era antes, cuando la exclusividad les concedía patente de corso para imponer tarifas en un mercado totalitario sin competencia, protegidos con las arcas estatales.

Creo que piensan que el verbo “competencia” es útil solamente para los gobiernos autonómicos, que eso no va con esta compañía, si el negocio va mal papa estado hará como con la banca, (con permiso de presidenta de la comunidad de Madrid, caja Madrid y el corte ingles).

No se que pensaran los de Brithish ante semejante propuesta publicitaria, si realmente la fusión o absorción se materializa (tengo mis dudas) mientras ven caer sus activos hasta limites insospechados.

Bien, seguiremos con la programación, en definitiva me temo que los que decidieron lanzar el spot, son conscientes que la duración es efímera, tan solo unos segundos y los que vemos televisión no les prestamos la mas mínima atención, aunque como pueden apreciar algunos levantan pasiones, si ha servido para que la agencia publicitaria haga caja, al menos habrá alguien que saldrá beneficiado de esta historia, si cobra claro esta.

viernes, 6 de febrero de 2009

Pensamiento en Barbecho

Llevo varios días sin escribir ningún articulo, pero leyendo muchos post en la red.

No es fácil centrar la atención entre tanto 2.0 que nos cuentan a menudo los fundamentalistas de esta doctrina al amparo del cliente, ajeno este a lo que sucede en su nombre.

Llevo casi dos años siguiendo la corriente e interesándome por ella, he tenido que tomar una decisión para poder ver con claridad de que están/estamos hablando.

Me he obligado a subirme a la cima del montículo para observar lo que esta ocurriendo en los valles.

Este es el resultado de mi observación, sin que por ello tenga que ser compartido.

Demasiado énfasis en la orientación del 2.0 hacia el cliente, cuando en realidad lo que se persigue es vender mas y de forma directa.

Desprecio por la intermediación, aun desconociendo si esta aporta valor al proceso.

Se desestima todo aquello que no se gestiona vía directa.

Gran desconocimiento en el coste final de las políticas de promoción en la red.

Hablamos entre nosotros del cliente, pero este jamás interviene en el discurso.

Se dice que la fuerza nace en el mercado, mientras solo se aplican políticas de comunicación hacia el, ser el primero de una lista en un buscador, es una meta.

Podría seguir con una lista interminable de asertos, pero mi intención no es ni aburrir ni mostrar un erróneo pesimismo.

Soy un individuo entusiasta de la filosofía Marketiniana, intento aplicar al completo las políticas de esta en mis quehaceres diarios, tienen importancia y relevancia todos los procesos,(analíticos, quánticos, estratégicos, auditores,) con sus apartados para implementarlos, mientras que en la filosofía 2.0 solo intuyo promoción y ventas bajo unos supuestos beneficios para el cliente que encubre una lona fashion rotulada con un logo de 2.0.

Las empresas están siendo victimas de una oleada de “consultores” que se han apropiado del concepto, haciéndolo rentable para sus únicos intereses ya no se contratan consultarías de Marketing, ahora se vende a trocitos bajo el seudónimo del miedo, no me negareis que estas imponen.

“tus clientes hablan de ti, mejor saber que dicen”.
“deberías moderar la conversación en la red”.
“controla tu imagen en la red”.
“Internet es gratuito” (al menos así se percibe) que no lo es en absoluto.
“las comisiones de intermediarios en la red jamás fueron tan altas en la vida analógica”.

El PPC ha banalizado el coste, solo que muchos no saben a cuanto asciende el monto final.

Ante semejantes afirmaciones, los dirigentes empresariales debido al desconocimiento mayoritario de las nuevas tecnologías, han visto en estos avisos, la llegada del demonio, una nueva oleada de exorcistas se encargaran de expulsarlos, previo pago claro esta.

Mi experiencia me dice, que lo que hoy es relevante, siempre lo fue, solo que a veces la ignorancia o el desconocimiento facilita tranquilidad.

Los problemas existen, solo cuando los conoces, te preocupan.

Si una empresa esta convencida de estar satisfaciendo a sus clientes, lo esta haciendo bien, sea en 2.0, en 0.0, o el formato que queráis.

Lo único positivo que le encuentro a este fenómeno, es que aquellos que presten atención podrán describir a través del proceso que tenían problemas, y podran darles respuesta, beneficiando al cliente final en cualquier caso, pero no por ello hay que afirmar que somos una empresa de innovación en procesos, si quieres publicitar alguna cosa, di que hasta hoy ignorabas lo mal que lo estabas haciendo y a pesar de ello se ganaba dinero.